viernes, 15 de julio de 2011

LA HABANA Y DESPUÉS DE PEDRO GANDÍA

Alex es un viajero ávido de sensaciones, experiencias y conocimientos. Un artista en vacaciones que nos regala en este relato el trayecto de un hermoso viaje hacia lo exótico y lo lejano.

El primer tempo, Entronque de caminos, sucede en la primavera de 1994, cuando Alex marcha por primera vez a La Habana con su amiga María. El segundo tempo, Yunaisis, la “Dragona”, lo abarcan los siguientes dos años. En ellos Alex regresa a La Habana, viaja a las Playas del Este y luego a Santiago. Lo que dura su etílico romance con un mulato de Oriente, un joven travestí por quien se ha dejado encantar. A Yunaisis quiere verla por encima de ella misma, el signo que tira por tierra el sempiterno estereotipo de la identidad fija y con quien niega, entregados los dos al alcohol, el recrudecido Periodo Especial. Pero la realidad se impone finalmente a sus ensoñaciones, y, para olvidar a su hechicera, se marchará a otra isla, al Oriente más oriental, a Cebú –La Reina del Sur de Filipinas, que da título al tercer tempo–. El entorno salvaje y miserable en el que allí vivirá, entre los squatters de la periferia de Cebu City, quedará igualmente abolido por el alcohol, a favor de un lugar mágico con los más bellos colores y formas. La nueva conexión ahora será Elsa, una adolescente cebuana, de andrógina belleza, en la que volcará su ideal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario